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domingo, 24 de julio de 2016

El ganado lechero en Latinoamérica enfrenta un desafío


El ganado lechero en Latinoamérica enfrenta un desafío


Actualmente el ganado lechero en América Latina enfrenta un desafío por la presencia de múltiples micotoxinas en las raciones de alimento que consumen y los ganaderos locales tienen que responder a este problema a través de un abordaje integral, basado en la evaluación de riesgos con el fin de controlar la amenaza de la contaminación.
Esta es la opinión de Alltech, especialista en salud y nutrición animal a nivel global. Alltechpuede fundamentar su últimas recomendaciones respecto al manejo de las micotoxinas en un análisis detallado de muestras del alimento balanceado proveniente de explotaciones lecheras que se sometieron a pruebas durante los últimos dos años.
“Los resultados más recientes de nuestro programa de análisis avanzado 37+™ demuestra que más del 96% de las muestras de alimento sometidas a pruebas durante este período estaban contaminadas con micotoxinas. Más aún, “Los datos confirman que el espectro de micotoxinas que contaminaron las dietas de las vacas lecheras en México es extremadamente amplio”, afirmó Camilo Beck de Alltech.
Durante el 2014 y el 2015 Alltech analizó muestras de 174 raciones mixtas totales - TMR, ensilaje de maíz y ensilaje de sorgo provenientes de distintas explotaciones ganaderas en todo México; 96;55% de las muestras estaban contaminadas con al menos una micotoxina.
“Lo evidente es que actualmente, los alimentos administrados al ganado lechero en México contienen por lo general una serie de diferentes micotoxinas. En realidad más del 80% de las muestras probadas contenían al menos cuatro micotoxinas diferentes, con una contaminación promedio de 6 micotoxinas distintas por cada muestra de alimento”, afirmó el Sr. Beck

Las micotoxinas con mayor prevalencia detectadas en los alimentos terminados fueron Ácido Fusárico (83% de las muestras), Fumonisinas (82%), Tricotecenos Tipo B (71%), Toxinas del cornezuelo (55%), Tricotecenos Tipo A (31%), Ocratoxinas (28%), Penicilliums (29%), y Aspergillus (27%). Resulta preocupante que 14% de las muestras también contenían Aflatoxinas, con un 3% positivo para Aflatoxina B1.
Esto resulta especialmente preocupante porque toda Aflatoxina B1 que se escapa de la degradación ruminal se convierte en el hígado en Aflatoxina M1, que posteriormente se excreta en la leche con una tasa de transferencia que oscila entre 1% y 6%1,” declaró el Sr. Beck.
Afortunadamente, gracias a su programa 37+, Alltech puede brindar a los ganaderos un panorama mucho más preciso de la contaminación total por micotoxinas en sus alimentos y, muy importante, establecer el riesgo global (REQ) que cada grupo de micotoxinas pudiera significar para los animales que consumen el alimento. En base a las 174 muestras analizadas recientemente, el riesgo REQ para el ganado lechero en México es alto.
“También podemos ayudar a los ganaderos a evaluar la múltiple amenaza que representan las micotoxinas sobre su unidad, trabajando a través de un proceso de evaluación de riesgo de micotoxinas basado en los principios HACCP. Nuestra auditoría PACPC en la granja comienza por examinar los granos y otros alimentos en la granja, incluyendo los forrajes en las explotaciones ganaderas. También pasamos tiempo con los animales y hablamos acerca de cómo estos se están desempeñando para tener una idea de su salud y fertilidad en general,” afirmó el Sr. Beck
Luego de la auditoría PACPC, los productores reciben un informe por escrito. Los ganaderos también pueden optar por una evaluación del riesgo más completa, solicitando un análisis detallado de la contaminación por micotoxinas en sus alimentos, a través del programa de diagnóstico 37+.

Silaje de maíz más energético: Cómo aumentar la rentabilidad mediante la disminución de los costos


Silaje de maíz más energético: Cómo aumentar la rentabilidad mediante la disminución de los costos


El silaje de maíz es una de las tecnologías que revolucionó la producción de carne y leche en nuestro país, debido principalmente a su alta producción y calidad -por el alto contenido de grano- que lo transformó en el recurso de mayor importancia en la planificación forrajera de los establecimientos ganaderos.
En busca de una mayor eficiencia productiva de carne y leche, en las últimas décadas Argentina produjo una gran evolución de la superficie destinada a este forraje conservado, incrementado su participación en las dietas de un 15 a un 40 % y su tiempo de uso de 6 meses, para cubrir baches de producción estacional de forrajes, se extendió a todo el año.
El aumento en el valor de la tierra es uno de los motivos que produjo el incremento sostenido de la superficie destinada a silaje, exigiendo al productor pecuario argentino un esfuerzo de mejora constante en la eficiencia de producción y aprovechamiento de nutrientes en forma de forrajes de alta calidad; permitiendo incrementar los kilos de carne y litros de leche generados por hectárea al menor costo posible.
En busca de continuar aumentando la eficiencia productiva y responder a la necesidad de maximizar la cantidad de energía cosechada por hectárea en base a almidón de los granos de maíz, se plantea la alternativa de evaluar el incremento en el porcentaje de Materia Seca (MS) cosechada de los silajes producidos, con el objetivo de aportar mayor cantidad de energía a las dietas sin necesidad de aumentar la superficie destinada a este recurso forrajero.



Tradicionalmente se ha considerado que el momento óptimo de picado de maíz se produce cuando el grano presenta entre ½ y ¼ de endosperma líquido, ya que se correlaciona este estado con un nivel de materia seca de la planta cercano al 35 %, a la vez que se considera que en esta etapa hay un buen equilibrio entre el alto grado de concentración de almidón que presentan los grano y la facilidad para ser partido por efecto mecánico de la picadora.
Este concepto surgió en los años ´90 cuando se comenzó a trabajar con el picado de precisión, fundamentalmente con máquinas de arrastre, en las que se intentaba logar un mayor aprovechamiento del grano en el rumen del animal. Por esto se requería que los granos no presenten un endosperma duro, ya que no se utilizaban procesadores de granos. A su vez, se buscaba no exceder esos niveles de MS, dado que con el tamaño y la uniformidad de picado que se lograba no era tan preciso como en la actualidad, lo que dificultaba alcanzar una buena densidad en el silo a medida que se superaba valores mayores al 35 % de MS.
Trabajos realizados por INTA TecnoForrajes junto a asesores privados, han demostrado que con la tecnología que presentan las máquinas picadoras en la actualidad respecto al tamaño y uniformidad de picado, sumado al trabajo que realizan los procesadores de granos, es posible trabajar sobre cultivos con estado de madurez más avanzados, cercanos al 40 % de MS, y con granos que presenten un endosperma más ceroso.
Si bien la tendencia mundial así lo demuestra con el advenimiento y consolidación de uso de los partidores de granos, los cuales se van especializando cada día más para el procesado de granos con mayor contenido de MS, no existían resultados locales contundentes sobre la conveniencia de atrasar el momento de picado
Por esta razón y en el marco de una discusión de la red público-privada que integran el equipo de profesionales del Módulo y asesores privados, se realizó un trabajo que permitió medir parámetros que ayudan a formar una conclusión clara y contundente sobre la ventaja de demorar el momento de picado de los maíces al momento de elaborar silajes de planta entera.
En base a esto, se desarrolló un ensayo con el objetivo de determinar cómo evoluciona la digestibilidad de la planta entera de maíz durante toda la ventana de picado, desde 30 % hasta 42 % de MS. El ensayo se llevó a cabo durante los meses de abril y mayo de 2015 en la Estación Experimental Agropecuaria INTA Manfredi, sobre un cultivo de maíz sembrado el día 5 de enero del mismo año.
Los muestreos se llevaron a cabo cuando las plantas enteras de maíz presentaban 30; 32,5; 35; 37,5; 40 y 42,5 % de MS, donde no sólo se determinó el porcentaje de materia seca que poseía la planta entera en ese estadio, sino que también se estableció el porcentaje de materia seca de la espiga y del resto de la planta sin espiga, también conocido como stover o parte vegetativa.
En cada uno de los muestreos realizados se tomaron muestras que se enviaron al Laboratorio de Calidad de Forrajes del INTA Rafaela para determinar porcentaje de Fibra de Detergente Ácido y Almidón, tanto de la espiga como del resto de la planta (stover).
La fibra detergente ácido (FDA) es la porción de muestra de forraje que es insoluble en un detergente ácido (método de los detergentes de Van Soest) y está básicamente compuesta por celulosa, lignina y sílice. La importancia de la misma radica en que está inversamente correlacionada con la digestibilidad del forraje. 


Figura 1: variación de la FDA de la planta entera, de la espiga y del stover en toda la ventana de picado de maíz.

El almidón es el carbohidrato de reserva de los granos de la mayoría de los vegetales y es particularmente abundante en cereales. La figura 2 muestra la evolución de la fijación del almidón en la espiga a medida que avanza los estadios del cultivo.

Figura 2: variación del Almidón de la espiga en función de la materia seca del cultivo

Una vez conocidos los resultados de laboratorio se estimó digestibilidad teórica mediante fórmula, determinando la misma para la planta entera y para cada uno de sus componentes (espiga y stover).

Figura 3: variación de la digestibilidad de la planta, de la espiga y del stover en función de la materia seca del cultivo

Los resultados indican que a medida que avanza el porcentaje de materia seca, la digestibilidad de la planta entera de maíz observa un incremento sostenido, pasando de 65 % a 69 % durante todo el periodo evaluado (desde 30 % MS hasta 42 % MS).
A medida que la ventana de picado avanza hacia el 40 % de MS, se produce una constante caída de la FDA y un incremento del almidón en la espiga. Esto nos indica claramente que a medida que avanza el porcentaje de MS, se incrementa la oferta de energía (Mcal EM/kg MS) por el aporte de almidón que hacen los granos.
Se debe considerar que en los años donde el rendimiento en grano no se ve afectado por condiciones agroclimáticas, el mayor incremento de digestibilidad observada en la planta entera se debe al aporte realizado por el grano y el contenido de almidón que aumenta en éste.
A medida que el cultivo va perdiendo humedad y avanza el estadio fenológico del cultivo, se logra un incremento en la oferta de materia seca por hectárea.

A partir de estos resultados se puede indicar que picando en estadios mas avanzados, es posible incrementar la energía de las dietas sin la necesidad de aumentar la proporción de grano extra incorporado a las mismas, aumentando directamente el aporte de energía ofrecido por el silaje utilizado.
De esta manera, aun en casos en que la digestibilidad de la parte vegetativa de la planta (stover) observe una leve reducción, lo que determina un incremento en la digestibilidad de planta entera y en la Materia Seca obtenida por hectárea es el grano, reportando siempre ventajas nutricionales en la medida que se avanza en el estadío vegetativo.

¿Por qué esta tecnología nos permite aumentar la rentabilidad mediante la disminución de los costos?
Analizando económicamente la viabilidad de aplicación de esta tecnología de silaje seco, si se tiene en cuenta el incremento de MS que llega a la boca de los animales sumado a la factibilidad y facilidad de consumo de este forraje, el aumento en el contenido de MS del 30 % al 42 %, arrojaría el resultado que detallamos a continuación.
Considerando un caso de 40 hectáreas con un rendimiento de 25.000 kg de MV/ha picadas al 30 % de MS, arrojan 300.000 kg de forraje con 2,34 Mcal EM/kg/MS y un potencial de producción de 37.950 kg de carne con ese forraje.
Si el momento de cosecha, en cambio, se lleva a 42 % de MS, se obtendrán 420.000 kg/MS con más energía por acumulación de almidón en grano y más digestibilidad, 2,49 Mcal/kg/MS, con lo que el potencial de producción se incrementa a 56.500 kg de carne con ese forraje.
Este diferencial de cantidad más calidad de forraje, arroja una diferencia de potencial de producción de 463 kg de carne por hectárea.
Si bien la estimación de energía disponible para producción se incrementa cuando se avanza en el estadio de madurez del cultivo y este dato es irrefutable como lo demuestran los ensayos realizados, es probable que el incremento de MS/ha no sea siempre lineal, pero nunca quedan dudas de la ventaja en términos energéticos.
De esta manera, si se toma un rinde promedio total de 8.750 kg MS/ha (25.000 kg/MV con 35 % MS), la ventaja de cosechar tardíamente nos da una diferencia de 0,15 Mcal EM/kg MS Dig, lo que a simple vista parece insignificante pero que en términos productivos arroja una diferencia de 70 Kg carne/ha/año adicionales solamente por el incremento energético por Kg de MS cosechada por hectárea.
Aún con una cuantificación económica reducida o con un año en donde los cultivos solamente incrementen energía y no MS por hectárea, la conveniencia de demorar el momento de picado es indiscutible por dos razones:
  • Se necesita menos kg de silaje para producir la misma cantidad de Kg de carne/ha
  • Se necesita menos kg de grano extra aportados para alcanzar la misma proporción energética en las dietas elaboradas a base de silajes cosechados en estadios avanzados de maduración.

Si bien existen índices variables en el cobro del servicio de picado de forrajes, existe un porcentaje importante del costo que es fijo por hectárea y no depende de los kilos de materia seca cosechada, por lo que incrementado el índice de MS, se pueden reducir en parte los costos de confección del silaje y en consecuencia de la ración suministrada.
Sabemos que todas las raciones se ajustan a MS, por lo que en la formulación de raciones y/o alimentos no vamos a tener inconvenientes; y además, desde el punto de vista alimenticio, si hablamos de maíz tendremos una ventaja comparativa con respecto a los materiales ensilados en estadios tempranos.
Si bien la calidad del stover puede disminuir levemente, o bien mantenerse constante o aún incrementarse en forma leve, como es el caso de este ensayo, a medida que los cultivos maduran, el gran aporte que ofrece el grano en energía y digestibilidad, suplanta y soluciona la falta de calidad de la fibra, dando como resultado final un forraje con mayor digestibilidad total y alta concentración energética, con una mayor cantidad de Mcal EM por hectárea.

Ubres y pezones: Cómo evaluarlos para mejorar nuestras vacas de crianza



Ubres y pezones: Cómo evaluarlos para mejorar nuestras vacas de crianza



Al momento de seleccionar las vaquillas de reemplazo, la opinión personal tiene un gran peso a la hora de elegir los animales. Asimismo, los registros de ganancia de peso y de producción de la madre pueden ser de gran utilidad. Sin embargo, es bueno preguntarse ¿cómo y bajo qué criterios objetivos selecciono mis animales?
En este contexto, es que tanto la conformación de la ubre como de los pezones pasan a ser características funcionales muy importantes en las vacas de crianza, ya que de ellas dependen una de las variables más importantes del negocio: el peso al destete del ternero y su estado de salud. Una mala conformación de la ubre y de los pezones puede ser causante potencial de un incremento de enfermedades, si es que los pezones se encuentran contaminados con barro o residuos del corral o área de parición.Por ello, el proceso de selección basado en la conformación de las ubres y pezones puede ser considerado una herramienta importante para el criancero, que le permitirá incrementar la rentabilidad del negocio al reducir el riesgo a enfermedades, aumentar la longevidad de la vaca, mejorar la ganancia de peso del ternero y reducir los costos de mano de obra. Esto es posible debido a que la mayoría de las características de la ubre y los pezones son hereditarios.
Las ubres y pezones de mala conformación pueden aumentar el costo de mano de obra debido al manejo que requieren estos animales (ordeñas manuales) para que el ternero recién nacido pueda ingerir calostro y leche, o bien para descargar algún cuarto con infección. Se sabe que la presencia de mastitis puede reducir significativamente el peso al destete del ternero, entre un 7 y 12%. Asimismo, las mastitis y las lesiones también pueden afectar negativamente la vida productiva del animal, reduciendo su longevidad y el número de terneros cosechados por vaca. Por otra parte, las ganancias de peso serán menores en terneros que tienen dificultad de mamar en pezones de gran tamaño, lo que reduce el flujo de leche/calostro con un menor consumo total en comparación a una vaca de buena conformación.



La conformación de ubres y pezones tiene una heredabilidad moderada, por lo que seleccionando las hijas de toros que presentan una buena conformación de ubres y pezones y eliminando vaquillas de reemplazo de madres con problemas de conformación, permite mejorar el rebaño.

SUSPENSIÓN Y TAMAÑO DE LA UBRE
Al igual que en el caso de las vacas lecheras, el ligamento suspensorio medio es esencial en la conformación de la ubre. Un ligamento débil resultará en una ubre más caída, a veces por debajo del corvejón, lo que hace más difícil para el ternero alcanzar de buena forma los pezones, pudiendo además arrastrarlos en el barro cuando la vaca se desplaza. Además, los pezones pueden quedar suspendidos hacia el interior o exterior cuando se llenan de leche, en vez de estar rectos hacia abajo. La Figura 1 muestra la clasificación del ligamento según la Federación de Mejoramiento del Ganado de Carne de Estados Unidos (BIF, de sus siglas en inglés), considerándose deseable la calificación 1. Esta conformación permite a la vaca mantener la ubre sobre el corvejón por varios años y mantener los pezones perpendiculares al suelo cuando éstos se encuentran cargados de leche, mientras que la calificación 4 sería la menos deseable.

Figura 1. Esquema de calificación del ligamento suspensorio medio.

  1. Ligamento suspensorio medio prominente que mantiene la ubre firme cercana al cuerpo. Los pezones están suspendidos en forma vertical al suelo.
  2. Ligamento suspensorio medio intermedio; la ubre está algo alejada del cuerpo. Los pezones están suspendidos bajo el corvejón y en forma casi vertical al suelo.
  3. Ligamento suspensorio medio muy débil. La ubre y pezones están por debajo del corvejón; cuando las ubres están llenas de leche los pezones se orientan hacia afuera.
  4. Ligamento suspensorio medio ausente. La ubre y pezones están por debajo del corvejón. Las ubres se inflan como globo y los pezones se orientan hacia afuera.

El esquema de la Figura 2 muestra la suspensión ideal de la ubre desde una vista lateral. La ubre ideal es ajustada a la cavidad del cuerpo. El piso de la ubre debe estar nivelado, al igual que los cuatro cuartos deben estar a nivel lateralmente y desde atrás. Algunas ubres tiene pendiente hacia abajo de adelante hacia atrás, lo cual es menos que ideal, y el ajuste posterior de la ubre debe ser alta. A medida que el ligamento suspensorio medio es menos pronunciado, el piso de la ubre se hace más redondeado.

Figura 2. Suspensión ideal de la ubre desde una vista lateral.

El tamaño del pezón y sus conformaciones se presentan en la Figura 3. Los pezones deben ser de largo mediano y de aspecto cilíndrico. El diámetro también debe ser coherente desde la parte superior del pezón a la parte inferior, con la punta del pezón redondeada. Los pezones se deben ubicar en el centro de cada cuarto y perpendiculares al suelo.

El proceso de selección basado en la conformación de las ubres y pezones puede ser considerado una herramienta importante para el criancero, que le permitirá incrementar la rentabilidad del negocio al reducir el riesgo a enfermedades, aumentar la longevidad de la vaca, mejorar la ganancia de peso del ternero y reducir los costos de mano de obra

Figura 3. Conformación y tipo de pezones vista lateral.


El pezón ideal es de longitud mediana, de apariencia cilíndrica con extremos redondeados (dibujos 1, 2, 3 y 4). Los pezones asimétricos y de diferentes tamaños y grosores son indeseables (dibujos 5, 6 y 7); asimismo los largos y puntiagudos, y de diferentes tamaños (dibujo 8); gruesos y en forma de embudo (dibujo 9), o una combinación del tipo embudo grueso con forma de pera (dibujo 10). Los pezones deben estar suspendidos perpendicularmente al suelo desde el centro de cada cuarto cuando están llenos de leche. En la medida que la longitud del pezón y la suspensión de la ubre se vuelven más débiles, los pezones quedan situados más cerca del suelo, haciendo más difícil para el ternero recién nacido amamantar y hay una mayor posibilidad de contaminación del pezón por barro u otros residuos.

LAS ESCALAS
El momento ideal para evaluar la ubre de las vacas de crianza es dentro de las primeras 24 a 48 horas después del parto. El sistema de calificaciones que se presenta fue desarrollado por la BIF. Para la variable “suspensión de la ubre” la escala se mueve del 9 (muy ajustado, altamente deseable) al 1 (oscilante, no deseado); mientras que para “tamaño del pezón” del 9 (muy pequeña) al 1 (muy grande). Este sistema no considera la pigmentación de ubre y pezones, el cual es un atributo deseable para evitar quemaduras de sol. Así entonces, a mayor puntuación más deseable el animal.
La suspensión de la ubre se muestra en la Figura 4 y en la Cuadro 1, acá la norma es que mientras más cercano al cuerpo se encuentre, más deseable es.

Figura 4. Puntaje de suspensión de la ubre (según BIF).

Descripción del sistema de puntuación para suspensión de la ubre (según BIF).

La escala de suspensión de la ubre 7 es similar a la 9, pero en este caso la ubre está un poco más alejada de la cavidad del cuerpo. El ligamento suspensorio medio es pronunciado manteniendo el nivel de la ubre y la suspensión de los pezones perpendicular al suelo y por encima del corvejón. En la escala 5 el ligamento suspensorio medio es menos pronunciado, por lo que la ubre está más alejada de la cavidad corporal, mientras que los pezones comienzan a orientarse hacia fuera cuando están llenos de leche, debido a lo débil del ligamento. Es probable que este sea el valor promedio de un plantel de crianza sin trabajo de selección.
El tamaño del pezón puede variar considerablemente. La Figura 5 señala los tamaños y la puntuación otorgada por el sistema BIF. El tamaño de los pezones puede ser generalmente clasificado como: muy pequeños, pequeños, intermedios, grandes, y muy grandes. Es muy raro que el ganado tenga el tamaño de los pezones muy pequeños, es más común observar el tamaño pequeño, mediano y grande. A medida que el tamaño del pezón se hace más grande, tienden también a ser más gruesos, menos simétricos, y a ubicarse por debajo del corvejón.

Figura 5. Puntaje de tamaño de pezón (según BIF).


Recuerde que es vital ser capaz de reconocer tanto una ubre y pezones deseables como aquellos inadecuados. Una ubre ideal está perfectamente conectada a la cavidad corporal, es simétrica y de largo moderado. Los cuartos deben ser equilibrados con los pezones de tamaño mediano y el largo. Los pezones deben estar posicionados directamente debajo de cada cuarto. Una vista lateral de la ubre debe mostrar un piso de la ubre nivelada. El ligamento suspensorio medio es el soporte central que une a la ubre a la pared del cuerpo de la vaca; es la hendidura que se aprecia al ver la ubre de una vaca desde la parte trasera

Descripción del sistema de puntuación para tamaño del pezón (según BIF)

Transformar un residuo en un insumo valioso

Transformar un residuo en un insumo valioso

Un aporte de carbono excepcional para los planteos extractivos
El estiércol y los efluentes generados en las producciones animales suponen un recurso valioso y tal vez la única enmienda hoy a mano en forma relativamente económica, capaz de aportar carbono a los sistemas agropecuarios, desbalanceados negativamente debido a la problemática generada por la intensificación del uso del suelo sobre todo en planteos altamente extractivos como aquellos donde los cultivos destinados para silo son parte de su rotación.
Las mejoras a partir de las enmiendas se verán reflejadas principalmente en las propiedades químicas (aumento del contenido de nutrientes y de materia orgá- nica), las propiedades físicas (capacidad de captación y retención hídrica del suelo) y las biológicas (actividad macro y microbiana). Además existe un interés centrado particularmente en las cantidades de fósforo, nitrógeno, calcio y micronutrientes E PRODUCIR XXI / 20 de junio de 2014 Plan de Manejo Nutricional y Medioambiental de estiércol y efluentes en producciones con animales estabulados Ahorros superiores a los 100 U$S/ha en fertilización de amplia disponibilidad que pueden aportar estos residuos, transformados ahora en insumos, mirados desde la óptica de la eliminación de un potencial contaminante transformándolo en producto de alto valor agronómico.



Medioambiente, estiércol y efluentes Como el medioambiente es responsabilidad de todos y debemos actuar para resguardar los recursos naturales (principalmente el agua) y la salud de la población, los riesgos asociados a la producción con animales estabulados son:
  • microorganismos presentes en el estiércol que pueden producir enfermedades en personas o animales si estos consumen agua o alimentos contaminados.
  • contaminación de agua subterránea por nitratos y fosfatos (y otros elementos) que alcance pozos de bebida.
  • contaminación visual, generación de olores y proliferación de moscas.
  • contaminación de agua superficial que por escurrimiento acumulen nitratos y fosfatos y produzcan un bloom algal (proliferación de algas).
En consecuencia se deberá hacer un manejo seguro del estiércol, estableciendo requerimientos de prevención de la contaminación que aseguren un uso adecuado dentro de lo llamamos el “Plan de manejo nutricional y medioambiental del estiércol y los efluentes generados por producciones con animales estabulados“.

Estiércol: un recurso cuantificable
A través de un simple análisis de una pila de estiércol, de un barrido de corrales, o agua residual de una pileta de tramiento o las cavas que encontramos actualmente en tambos, podremos determinar la concentración de los principales nutrientes previo a la aplicación. Este aná- lisis deberá incluir al menos valores de Humedad, pH, Conductividad Eléctrica (CE), Nitrógeno (N) y Fósforo (P). Para caracterizar mejor la muestra tomada, es recomendable hacer repeticiones de diferentes puntos de la pila o profundidades en el caso de las piletas y también conocer la dotación de Calcio, Magnesio, Potasio, Sodio y otros nutrientes de interés.
En el caso del fósforo, nutriente sobre que hay un interés especial, las determinaciones más frecuentes en el laboratorio son las cuantificaciones de fósforo libre disuelto; de fósforo total disuelto y de fósforo total. La determinación de fósforo libre disuelto se indica por la cantidad de fosfatos (como los que analizamos frecuentemente en el suelo y que lo llamamos muchas veces extractable) presentes en la muestra. La determinación de fósforo total disuelto da una pauta de la cantidad de fósforo que está disponible para la captación por las plantas en el corto plazo y mide la cantidad de fosfatos, polifosfatos (fosfatos condensados inorgánicos) y la fracción soluble de los compuestos órganofosforados. La determinación de fósforo total mide los compuestos contenidos en la fracción disuelta y los compuestos fosforados contenidos en la fracción sedimentable, esto es importante en el caso que se analice un lí- quido como podría ser el agua residual de cualquier pileta de feedlot, tambo o porcinos.


Plan propiamente dicho
Un uso seguro del estiércol y los efluentes, sustentable desde el punto de vista productivo y medioambiental se concreta a través de un Plan de manejo nutricional y medioambiental del estiércol y efluentes, adecuado para cada establecimiento. Debe contemplar la entrada y salida de nutrientes del sistema dual Animal Estabulado/Agricultura de acuerdo a la rotación de cultivos, el clima, los suelos, cantidad de animales, tipo de explotación, etc. Dicho plan incluye al menos seis puntos que no deberíamos pasar por alto:
  • Análisis del estiércol o efluente a aplicar.
  • Análisis de suelos de los lotes que van a ser tratados, es decir conocer la dotación de nutrientes al momento de aplicación y su historial previo.
  • Rendimiento objetivo (no siempre se pretende tener una respuesta en el rendimiento de un cultivo en particular, se puede apuntar a una rotación o simplemente a la mejora de los niveles de un parámetro en particular en el suelo).
  • Cantidad de fertilizante inorgánico que complementa la aplicación, manteniendo o disminuyendo los niveles de aplicación de fertilizantes de acuerdo al plan y al balance de nutrientes exportados.
  • Identificación de sectores donde es riesgosa la aplicación (excesiva permeabilidad, napas cercanas a la superficie, riesgo de salinidad, etc.).
  • Seguimiento y evolución de los pará- metros edáficos y productivos.

Para muestra un botón: lotes con agregado de estiércol mejoran dotación de MO y P
De la experiencia práctica en varios feedlots y tambos, surgen datos para tener en cuenta. El agregado de estiércol producto del barrido de corrales de un feedlot de la pampa ondulada con suelos franco arcillosos mostró una evolución favorable en los niveles de materia orgánica (MO) y de fósforo (P), multiplicando su dotación significativamente. Se tomaron dos lotes de referencia y se siguió su evolución durante 9 años. A continuación en el Gráfico 1 se muestra la dinámica de estos nutrientes con aplicaciones cada tres años de 20 ton/ha.

Cuadro 1 Ejemplo de un análisis característico de una pila de estiércol de feedlot.

Además de los parámetros químicos se midieron parámetros físicos como la Dap (densidad aparente) tratando de inferir mejoras en la aireación y acumulación de agua en el suelo para los mismos lotes. Si comparamos los datos de Dap y lamina acumulada en mm por esos suelos (Cuadro N° 2) observaremos que los lotes con aplicación de estiércol y que permanecen en agricultura continua desde hace mas de 20 años arrojaron los valores más elevados de acumulación de agua y de densidad aparente comparado con el lote agrícola sin aplicación de estiércol, sin embrago una sector de pastura aún posee mejores valores de ambos parámetros.

Gráfico 1 Evolución de los niveles de materia orgánica (%) y fósforo (ppm) en un feedlot de la pampa ondulada durante 9 años.

Cuadro 2 Medición de Dap (densidad aparente) y %HG (Humedad gravimétrica) en lotes sometidos a agricultura con y sin aplicación de estiércol.

Para el oeste arenoso y un amplia zona dominada por suelos franco arenosos y areno francos hay varias experiencias cuantificadas en aplicación de barrido de corrales y uso de efluentes de piletas de tambos y feedlots. A manera ilustrativa en el Cuadro N° 3 se muestran 5 casos en los cuales con aplicaciones entre 10-12 ton/ha de estiércol y volúmenes de 6 a 8 m3 /ha de efluentes de piletas obtenemos mejoras en el porcentaje de materia orgánica y fósforo de esos suelos con tres años de aplicaciones (una aplicación por año de las cantidades mencionadas). Esto lejos de ser una receta solo intenta mostrar como la aplicación de estos residuos (ya, mas con cara de insumos) puede cambiar las concentraciones de algunos nutrientes en especial en suelos arenosos donde con muy poco obtenemos respuestas favorables.

Cuadro 3 Aplicación de estiércol y efluentes en 5 casos con suelos de matriz arenosa.

Análisis económico
A modo de ejemplo se presenta un análisis económico del Plan de Manejo del Estiércol para su aprovechamiento como un insumo en la fertilización de los cultivos del establecimiento e incluso de establecimientos vecinos. De mas esta decir que los niveles de nutrientes que aporta el estiércol de las pilas de barrido de corrales o limpieza de algún fondo de pileta de tambo o granja de cerdos son de fuerte interés agronómico y además económico ya que pueden generar ingresos directos por ahorro en la fertilización de 100 a 150 u$s/ha.
Supongamos una pila de estiércol de un feedlot y una pileta de tambo que nos arroja en el análisis los siguientes resultados que se ven el Cuadro Nº 4.

Cuadro 4 Aportes de fósforo y nitrógeno

El uso prolongado y a dosis que rondan alrededor de 5-20 tn/ha/año (según tipo de suelo, historia, proyección, etc.) se logra proveer del fósforo necesario para la producción de 10 ton de maíz, 5 ton de soja, 4 ton de trigo. De cualquier manera desde el plan se contempla la utilización como complemento de la fertilización inorgánica tradicional permitiendo reducir las dosis de Suficiencia hasta un 50% en el tercer ciclo.
De esta forma e imaginando una rotación tradicional teórica (Maíz-SojaTrigo/Soja)*2 más Alfalfa*4, los costos totales de la misma en términos de fertilizante FDA son de alrededor de u$s 1200 en los 10 años o sea un promedio de 120 u$s/ha/año y mediante el plan pasa a costar aproximadamente u$s 1100 o sea un costo anual de 110 u$s/ha/año. Los costos son similares pero la verdadera renta está dada en que en el mismo período con la forma tradicional inorgánica se aplican 684 kg de FDA/ha/10 años mientras que con el Plan la suma asciende a 1474 kg de PDA/ha/10 años. Con lo cual se puede hacer la cuenta rápidamente que el costo de la unidad de FDA en el Plan es el 52% del costo de la unidad de FDA aplicada en forma tradicional. Este beneficio es solo teniendo en cuenta el Fósforo, pero se debe tener presente que también se está aplicando Nitrógeno, Calcio, Potasio, una gran cantidad de micronutrientes y carbono orgánico que es difícil de ponderar.


Para finalizar:
Hoy los altos niveles de nutrición que exigen los cultivos de la mano de la mejora genética nos desafían a ofrecer desde el suelo y en forma sostenida, abundantes recursos durante todo el ciclo. Sólo lograremos mantener este objetivo si podemos sostener o subir los niveles de materia orgánica y nutrientes del suelo. La intensificación de la ganadería exige repensar la manera en que se devuelve la estabilidad al sistema y sin duda una de las formas es el uso y distribución del estiércol y los efluentes en el establecimiento.
El Plan de manejo nutricional y medioambiental del estiércol y efluentes deberá garantizar el uso racional de estos, teniendo en cuenta la adecuación del establecimiento a las normativas medioambientales vigentes. El beneficio de la aplicación de estos residuos es la transformación de algo que hasta hace poco era un problema, en una oportunidad, convirtiendo tanto estiércol como efluentes en insumos valiosos.

Manejo de pastizales para la producción de leche. Principios y retos.

Manejo de pastizales para la producción de leche. Principios y retos.


Resumen
La evolución de los resultados científicos en Cuba, ha transitado desde los estudios con monocultivo de gramíneas mejoradas con y sin el uso de riego y la fertilización, hasta los sistemas con especies herbáceas y arbóreas manejados sobre bases agroecológicas para la producción de leche bovina. Este trabajo recoge una recopilación de resultados sobre manejo de los pastos en los últimos 40 años, la cual permitió enunciar  un grupo de principios que rigen el manejo en pastoreo con gramíneas mejoradas, leguminosas volubles y árboles para ramoneo en corte y acarreo. También se analiza el sistema denominado producción de alimento-energía que se ha utilizado con la finalidad de contrarrestar la contaminación ambiental a partir de fuentes renovables de energía, integrada a la producción de alimentos con satisfactorios resultados y que constituye un nuevo reto en el manejo del sistema.
Palabras clave: Manejo de los pastos, principios, producción de leche 
Introducción 
El cambio climático desestabiliza naciones, por los desastres naturales, el riesgo irreversible para la población por la emisión de gases, influye en el precio de los alimentos, aumenta el descontento social, ya que no es solo una fuerza impulsora ambiental, sino tecnológica, productiva, social y económica. El agroecosistema no es posible analizarlo por partes, ni puede existir un tipo único de intervención tecnológica  para el desarrollo. Es necesario considerar  las interacciones y sinergias entre los componentes  vegetales y animales;   el enfoque sistémico tiene en cuenta  la relación suelo-planta-animal-clima-hombre. También se deben considerar las enormes variaciones en la ecología, las presiones de la población, las relaciones económicas, las organizaciones sociales que existen en la región,  las afectaciones que causan al medio ambiente, así como analizar los mecanismos condicionantes del éxito o el fracaso de los sistemas o prácticas agroecológicas (Dumont, et al., 2014). Los sistemas que incluyen pastos, árboles de diferentes propósitos, animales adaptados y energía renovable,  son una opción sostenible para los escenarios actuales de la ganadería y la agricultura.  Las investigaciones en el manejo de los pastos para la producción de leche bovina en Cuba comenzaron en la década del 70 a partir de los estudios de gramíneas pratenses y forrajeras en monocultivo, con altos y bajos insumos, hasta  la década del 90, que se inicia un nuevo concepto del manejo de la pradera en el que se insertan  los árboles sobre el estrato herbáceo con gramíneas y leguminosas herbáceas, con bajos insumos (Blanco et al., 2011).  Los resultados con altos insumos permitieron generar los principios esenciales para el buen manejo de la pradera ajustados al nuevo concepto de pastizal, que incluyó los árboles sin fertilización ni riego, sobre la base de una concepción agroecológica a partir de un enfoque sistémico en armonía con el medioambiente. 
Los sistemas que emplean recursos fitogenéticos, incluyen árboles de diferentes propósitos, animales adaptados y energía renovable, son una opción sostenible para los escenarios actuales de la ganadería y la agricultura a nivel mundial. Los sistemas diversificados que integran agricultura y ganadería, han tenido gran impacto en el sector agrario cubano, fundamentalmente en las fincas y cooperativas de producción agropecuaria. (Funes-Monzote, 2014). En ese sentido, el objetivo del presente trabajo es exponer los principios que se generaron en las investigaciones con gramíneas mejoradas en monocultivo y en sistemas con diferentes especies herbáceas y arbóreas, en pastoreo y para corte y acarreo. También se incluyen elementos del manejo de fuentes de energía renovable en el agroecosistema, que se ejecutan en las fincas en diferentes provincias del país.


Resultados 
A. Estudios básicos de manejo en sistemas que utilizan el riego y la fertilización en gramíneas mejoradas en pastoreo 
En Cuba, el objetivo de introducir especies pratenses y forrajeras mejoradas de la familia de las gramíneas, no fue eliminar las especies endémicas, por el contrario, el propósito fue enriquecer el germoplasma existente el cual no disponía de gramíneas de alto valor forrajero. Los estudios desarrollados con los pastos y forrajes como principal alimento del ganado en sistemas intensivos con gramíneas mejoradas en monocultivo en la década del 70 y 80, perseguían como objetivo fundamental: conocer la potencialidad de las especies en producción de leche y determinar su respuesta cuando se sometían a diferente manejo en pastoreo con la finalidad de utilizar la menor cantidad de suplementos importados. Estas investigaciones sirvieron de base para las futuras proyecciones del trabajo científico, y las mismas se desarrollaron en un conjunto de gramíneas mejoradas en aspectos tan importantes como; el potencial de producción de las especies pratenses y forrajeras (Lamela, 1991) la respuesta de los pastos a la carga animal, la presión de pastoreo (Milera et al., 1987; Pereira, et al., 1995), la disponibilidad y calidad de las especies empleadas, el número de cuartones-tiempos de ocupación y reposo, la segregación de áreas en pastoreo para la conservación de alimentos en forma de ensilajes, el manejo de grupos de animales, punteros y continuadores y el manejo del banco de proteína de leguminosas herbáceas (Pereiro, 1985). Los resultados alcanzados en el manejo de los pastos, generaron principios que sirvieron de base a las futuras investigaciones.  
Principios 
  • La utilización de especies mejoradas con riego y dosis de fertilización no menores de 250 kg de N/ha/año, poseen potencial para producir entre 8 y 11 kg/vaca/día, y la producción por área puede ser superior a 10 000 kg/ha.
  • La carga es el elemento más importante del manejo y está relacionada con la especie de pasto, su población, la disponibilidad de MS, la fertilización, el manejo de la rotación y los requerimientos de materia seca de los animales. Lo correcto es calcular la capacidad de carga del pasto y completar los requerimientos con otros alimentos.
  • La mejor respuesta a la intensificación de la carga en pastoreo, con riego y fertilización la manifestó el Cynodon nlemfuensis con más de 5 vacas/ha.
  • La presión de pastoreo es la mejor forma de expresión de la carga, ya que relaciona la disponibilidad de MS con las necesidades del animal en un área determinada y no debe manejarse con una oferta menor de 30 kg de MS/vaca/día, para cubrir hasta el 80 % de los requerimientos de materia seca para animales de mediano potencial.
  • La calidad del pasto se afecta por el incremento de los días de estancia en el cuartón, debido a la disminución de la relación hoja-tallo, el contenido de PB y el aumento de la FB, que repercute en la disminución de la producción de leche.
  • El tiempo de reposo entre un pastoreo y otro debe ser lo suficientemente largo, que permita la recuperación, siempre que no se afecte la calidad de la especie, y que esta pueda ser pastoreada en el momento óptimo.
  • La segregación de las áreas en pastoreo para conservar como ensilaje o heno, debe cumplir los siguientes requisitos: el área cubierta con más del 70 % de la especie, reposo por más de 45 días para efectuar el corte, fertilización de al menos 50 kg de N/ha, así como tener en cuenta la carga, el número de cuartones y el momento de decidir la segregación en el período lluvioso; los cuales tienen una influencia determinante en la cantidad y calidad de material conservado.
  • Cuando se manejan varios grupos de animales es imprescindible orientar el pastoreo en función de los requerimientos de cada uno. Si es en línea los punteros son los de mayor producción, mientras que en el pastoreo por grupos en áreas independientes, las vacas de mayor producción deben tener asignados los cuartones más cercanos a la unidad y con los mejores pastos.
  • La persistencia de la especie no se afecta cuando se maneja adecuadamente el pasto; lo que significa, permitir el reposo, la estancia y la presión de pastoreo requeridos.  
  • En los sistemas de pastoreo que emplean el banco de proteína (BP) debe destinarse entre el 20 y el 30 % del área para la siembra de la leguminosa, manejarse con no menos de 4 cuartones y solo con las vacas de mayores requerimientos. El pastoreo se hará restringido al horario de la mañana y puede hacerse en días alternos sin afectaciones de la producción de leche. La persistencia de las leguminosas herbáceas se afecta en mayor medida que las gramíneas cuando el suelo, la topografía, el clima y el manejo no son adecuados. El potencial depende de la raza, los cruces  Holstein x Cebú, pueden producir hasta 11 kg/vaca/día. 
B. Sistemas de manejo en pastoreo con bajas o nulas dosis de fertilización a partir de un manejo agroecológico 
A mediados de la década del 80 e inicios del 90, existían resultados con bajos insumos, no obstante es a partir de este momento que se inicia una nueva concepción del manejo en pastoreo teniendo en cuenta la relación suelo-planta-animal con un enfoque holístico de las investigaciones. Se realizaron estudios en bancos de proteína con leguminosas herbáceas y arbóreas (Milera et al., 1994), en Pastoreo Racional Voisin (teniendo en cuenta las leyes del científico francés A. Voisin), en gramíneas mejoradas, en silvopasturas (Hernández et al., 2011), y se llevó a escala comercial el sistema silvopastoril (SSP) en asociación (López et al., 2015). También se iniciaron los estudios del uso de los bancos forrajeros de Morus alba (Milera et al., 2007) para corte y acarreo.
Principios
  • En sistemas con gramíneas mejoradas sin fertilización, no deben manejase racionalmente las áreas por encima de la capacidad de carga, pues conducen a la disminución de la disponibilidad de MS y la persistencia, por lo que la restricción del pastoreo es una necesidad en el período poco lluvioso, así como la complementación. 
  • En áreas establecidas con más de una gramínea mejorada, el manejo en función del tiempo de reposo debe hacerse a partir de las especies más consumidas o seleccionadas, las de mayor cuantía en el cuartón o aquellas que nos interese preservar, para evitar así su desaparición.
  • A finales del período lluvioso y en el período poco lluvioso deben proporcionarse tiempos de reposo, que en este caso fueron por más de 70 días, en función de las precipitaciones y la recuperación de las especies.
  • En el manejo racional de gramíneas los tiempos de reposo prolongados inciden beneficiosamente sobre las leguminosas herbáceas que crecen en asociación, pues por lo general fructifican en el período poco lluvioso (PPLL), permitiéndoles aumentar en cantidad y frecuencia de distribución en los cuartones.
  • Cuando se manejan pastizales con altas cargas instantáneas se propicia una alta descarga de excreciones que beneficia el incremento de la biota edáfica (los grupos más representativos: insectos, arácnidos y crustáceos) y el crecimiento de un rebrote con mayor calidad; no obstante, los requerimientos del pasto están en función de la especie, las horas de pastoreo y el tipo de suelo.
  • En sistemas de producción sin riego ni fertilización la segregación de áreas de pastoreo o la conservación de áreas forrajeras pueden ejecutarse con silos de anillo de pequeño tamaño que permiten mejorar la calidad del ensilaje si se emplean mezclas de gramíneas mejoradas con plantas proteínicas o aditivos como urea o miel-urea.
  • En los sistemas de pastoreo que emplean el banco de proteína (BP) de especies arbóreas, con igual manejo que el referido en el epígrafe A, en este caso el potencial estuvo entre 10 y 12 kg/vaca/día. Los requisitos para el establecimiento y el manejo de la poda serán similares a los que se describen a continuación para los sistemas asociados árboles-pastos, en las condiciones estudiadas.
  • En las asociaciones árboles-pastos mejorados (SSP), debe cumplirse lo siguiente: a) se considera establecida la arbórea cuando alcanza una altura de 2 m promedio, la poda de los árboles se realiza cuando la mayor parte del follaje no es accesible al animal y tengan una altura no menor a 3 m; b) se corta anualmente solo el 50 % de las plantas, por lo que se podan cada dos años; c) la poda se efectúa a una altura entre 1,5 y 2 m en el período poco lluvioso (marzo-mayo) y se hacen los cortes en cada rotación de forma escalonada, de manera que el follaje sirva como un complemento proteínico de la dieta (1-2 kg de MS/vaca/día); d) la carga depende de la disponibilidad; y e) cuando se inicia el pastoreo después del establecimiento de las leñosas y en el momento en que se realiza la poda, el tiempo de reposo en el período poco lluvioso debe manejarse por la recuperación de la arbórea y no con relación a la gramínea (6070 días o más).
  • Los SSP expresarán su potencial en producción de leche (8-12 kg/vaca/día) en función de las condiciones edafoclimáticas, el potencial de las vacas utilizadas y la densidad de la arbórea y de la especie de gramínea mejorada que se utilice, pues posee mayor disponibilidad y calidad de la biomasa al compararlo con sistemas en monocultivo de gramíneas mejoradas.
  • Las asociaciones de árboles con pastos mejorados establecidas en suelos de buena fertilidad y cierto nivel de suplementación con concentrados propician mejores rendimientos en producción de leche en vacas de mediano potencial que los sistemas arborizados sobre suelos de baja fertilidad y pastos naturales, o no arborizados,  aun cuando se hayan establecido sobre suelos fértiles, con pastos cultivados y además posean un nivel aceptable de suplementación con concentrados. 
  • Con relación a la macrofauna edáfica, en los SSP vs. Gramíneas en monocultivo se encuentra una mayor riqueza de organismos (con predominio las lombrices de tierra), además de mayores índices de diversidad y uniformidad de estos; lo que indica que la presencia de los árboles permite potenciar la actividad biológica del suelo y garantizar la estabilidad del sistema.  
  • Las asociaciones árboles-pastos mejorados propician la presencia de diferentes hábitats para las especies insectiles (microclima que favorece su desarrollo); además permite que se establezcan interacciones complejas que implican un mayor equilibrio entre fitófagos y biorreguladores, favoreciendo a estos últimos, así como a otros benéficos entre los que se encuentran los polinizadores, coprófagos y descomponedores de la materia orgánica, que son los responsables de mantener la estabilidad biológica de estos sistemas, a nivel del pastizal (Alonso, et al., 2010).
  • En la multiasociación (Sistemas silvopastoriles intensivos, SSPi) de numerosas especies (gramíneas y leguminosas herbáceas y arbóreas) con alta densidad de plantas arbóreas (más de 5 000 plantas/ha), la gran diversidad de la dieta ofrecida y consumida, con un mayor componente de leguminosas que de gramíneas, tiene una influencia sobre la calidad nutritiva del alimento, por lo que con 25 kg de MS/vaca/día se pueden alcanzar los mismos resultados que con ofertas entre 30 y 50 kg de MS/vaca/día en los sistemas con riego y fertilización sin suplementos concentrados.
  • Las asociaciones de L. leucocephala con gramíneas mejoradas (M. maximus y C. nlemfuensis) en suelos de mediana fertilidad permiten un consumo de PB entre un 20 y un 35 % por encima de las necesidades de los animales; mientras que la energía es deficitaria entre un 3 y un 10 % para vacas de mediano potencial en lactación (7-9 kg/animal/día).
  • El alto contenido de PB de la dieta de los animales en los sistemas asociados, estimulan el incremento en la producción de leche al inicio de la lactancia, debido a que las vacas son capaces de movilizar sus reservas corporales de energía para satisfacer las demandas de nutrientes requeridos para producirla.
  • Las vacas manejadas en asociaciones de pastos mejorados con L. leucocephala que paren con una condición corporal (CC) entre 3 y 3,5, tienen entre un 20 y un 25 % mayor potencial para la producción de leche con respecto a las que paren con una CC inferior a 2,5 o superior a 3,5.
  • En sistemas con gramíneas mejoradas sin fertilización, el empleo del banco forrajero de  morera (hojas y tallos tiernos) a razón del 1% del peso vivo en vacas lecheras mestizas y pastoreo restringido, permitió producciones de 10 kg de leche/vaca/día, sin suplementos concentrados. 
C. Prácticas de manejo para evitar la contaminación del agroecosistema y contribuir a la mitigación del cambio climático. Nuevos retos 
En el manejo de la fincas se ha introducido un nuevo concepto que incluye la utilización de energía renovable y se le denomina finca o sistema agroenergético, que incluyen entre otros, el manejo de la alimentación sobre bases agroecológicas, la instalación de aerobombas (conocidos como molinos a viento), biodigestores, gasificadores y especies aceiteras para la producción de biodiesel. Estos pueden instalarse en áreas dedicadas a la producción animal, así como la integración del cultivo de especies aceiteras productoras de biodiesel y especies para la producción de alimento humano, en los cuales se aprecian resultados prometedores. Este nuevo concepto de finca enriquece los principios generados para el manejo, pues robustece el agroecosistema. Entre las especies evaluadas está Jatropha curcas, la cual se adapta a suelos marginales de baja fertilidad, y puede incluirse asociada a cultivos agrícolas para la alimentación humana y cultivos de ciclo corto para la alimentación animal y/o pastos.  Se trabaja en diferentes provincias en esta nueva experiencia con satisfactorios resultados. El establecimiento de J. curcas en la tercera parte de una ha (0,30 ha), permite las siguientes producciones: 800 L de biodiesel, con el que se pueden roturar 10 ha de suelo, equivalente a 9 470 Kcal/L (Suárez et al., 2012). La transformación de los sistemas convencionales  a sistemas agroecológicos-agroenergéticos, requiere de acciones colectivas y locales, descentralizadas, que pudieran no estar acorde con los sistemas actuales de extensión. Su instrumentación y la aplicación de los principios generados para el manejo de los pastos requieren de interacción, socialización y capacitación a productores y decisores. No obstante, en la cadena participan también consumidores,  ONGs y otras instituciones, por lo que no se debe desestimar uno solo de los actores. 



Consideraciones finales
Se puso de manifiesto que en las condiciones en que se desarrollaron las investigaciones en el manejo de los pastos en diferentes sistemas de pastoreo, hay elementos del manejo que constituyen principios inviolables a considerar en cualquier región, no obstante como el conocimiento es contextual, el éxito depende de la contextualización y la innovación. Estos elementos son: la especie de pasto (disponibilidad  y calidad), el reposo necesario de la parcela hasta su recuperación, la estimación de la capacidad de carga o la presión de pastoreo, la restricción de las horas de pastoreo (según la disponibilidad y la complementación),  los cuales dependen del potencial de los animales. El manejo correcto evitará el sobrepastoreo, la pérdida de las especies establecidas y contribuirá a mantener la diversidad y la persistencia. Es un reto el uso de energía renovable en las fincas y es en ellas donde se ejecutan las investigaciones con resultados alentadores. La transformación de los sistemas convencionales  a sistemas agroecológicos, requiere acciones colectivas y locales, descentralizadas y pudieran no estar acorde con los sistemas actuales de extensión, la contextualización se impone.